QUÉ DECIMOS SOBRE: Aborto Legal

Home BoletinQUÉ DECIMOS SOBRE: Aborto Legal
ABORTO

Comments off

Integrantes de nuestra comunidad se expresan sobre el tema con el espíritu de sumar puntos de vista al debate planteado.
Desde un Instituto de Educación Superior no solo se imparten conocimientos referidos a las ofertas educativas sino que además circulan ideas, necesidades y dilemas que le dan forma a nuestro mundo, es decir que existe una construcción sobre lo público que se comparte -y ¿cómo construiríamos conocimiento sino fuera en conjunto (con los otros)?-, de aquí que temas como el ingreso de Argentina a la lista de países que decidieron debatir sobre la legalización de la interrupción voluntaria del embarazo es sin duda una instancia que requiere de la participación de todos, para construir en sociedad. Desde la institución queremos aportar humildemente algunas posiciones y argumentos que nos permitan compartir las diversas miradas con la intensión de buscar – y en mejor medida, encontrar- una idea superadora.
Esta discusión dada hoy en el país no es más que el fruto de una serie de reclamos desplegados desde hace más de una década, por parte de diversas organizaciones lideradas por mujeres, a lo largo y ancho del país. Durante este año el gobierno nacional decidió habilitar el debate en el parlamento nacional, para arribar a una nueva legislación sobre el tema. Al Congreso de la Nación, concurrieron ya siete veces en las últimas semanas organizaciones con voces a favor y en contra del proyecto de ley. La idea fuerza que sintetiza la posición de quienes están a favor, promueve la educación sexual para decidir, anticonceptivos para no abortar, aborto legal para no morir.
El tema planteado ha generado un sinfín de comentarios a favor y en contra que ponen en tensión ideas referidas a la vida, muerte, Estado, derechos de las muejres a decidir sobre su cuerpo, entre otras. A veces muchas de estas opiniones se muestran atravesadas por conceptos “morales” que suelen relacionarse con ideas institucionalizadas, y es aquí cuando el problema en su expresión moral (individualista) se duplica y/o falsea, se vuelve contradictoria quedando evidenciada su invalidez para abordar una temática, que en líneas generales, busca evitar la muerte de mujeres en la clandestinidad de la práctica del aborto.
El silencio, cómplice del patriarcado enclenque
Por Lic. Verónica Piñol- Coordinadora Tec. Sup. en Administración Pública- UA Tunuyán

Lic. Verónica Piñol
Mientras el debate se limita a discutir si estamos a favor o en contra del aborto, millones de mujeres lo siguen practicando igual, la gran mayoría en clandestinidad, en condiciones insalubres y perjudiciales. Las que mueren y las que sobreviven pero con secuelas para su salud, son mujeres trabajadoras, estudiantes, de los sectores populares que no pueden acceder a las caras, clínicas truchas atendidas por especialistas.
Con aval o sin aval, las mujeres intentarán de todos modos sobrevivir, adaptarse a las condiciones que le imponen en el trabajo o en la familia, ejercer su derecho, no coartar su proyecto de vida, no prolongar la violencia de una violación, etc. “En América latina, incluyendo la Argentina, la educación en sexualidad continúa siendo un tabú, el acceso a los métodos anticonceptivos no es fácil para las mujeres más pobres y para las adolescentes; y los hombres se consideran con derecho a disponer del cuerpo de la mujer, la que no puede controlar cuándo o en qué condiciones tienen relaciones sexuales. Todo eso lleva a embarazos no deseados y consecuentemente, al aborto.
Por otra parte, hay mujeres a las que les gustaría tener un hijo. Pero su compañero las abandona, el empleador/a amenaza con despedirla o el director/a no acepta adolescentes grávidas en su escuela. Todo esto lleva a la mujer a abortar para sobrevivir y adaptarse a la sociedad en la que vive.
¿Cuáles serían algunas de las razones que llevan a persistir en la negación del derecho?
En principio, la legalización del aborto implica para las mujeres la libertad de decidir sobre el propio cuerpo, ello significa una reversión en el orden social, en el mandato patriarcal (o más exactamente en la matriz hetero-normativa) y la lógica del poder. Cuestiona la moral religiosa (y/o jurídica) (Fernández Buey, 2000), reformula la dimensión de lo público y lo privado: la inequidad de género, las problemáticas de salud pública, pone en tensión la noción de familia e instaura (junto con la anticoncepción) la capacidad de escindir placer de reproducción.
En palabras de María Alicia Gutiérrez, la lucha por el aborto legal es una lucha por una sociedad emancipada y plantea una reformulación de las categorías de justicia y ciudadanía. En ese sentido implica un compromiso de varones y mujeres en una lucha política por una vida digna de ser vivida.
Aquí parafraseo a la actriz Muriel Santa Ana que se convirtió en una de las voces por la despenalización del aborto “Esto se trata de aborto clandestino o aborto legal. El aborto existe, existió y existirá, legisle lo que se legisle. Si este proyecto fuera rechazado, sepan que llevarán de por vida, sobre sus espaldas, a las muertas que de aquí en más produzca la industria del aborto clandestino.
¡Basta de mujeres muertas por abortos clandestinos!

El debate en conjunto y la moral individualista

Por Lic. Victoria Seca –Jefa del Área de investigación- Sede Central

Lic. Victoria Seca
Hablar sobre cuál es inicio de la vida es un punto de comienzo incorrecto para debatir. Desde la ciencia se estipula que la fecundación no puede considerarse el inicio de la vida porque por separado existen células y componentes vivos (por ejemplo los espermatozoides y óvulos). Lo que divide las aguas es cuándo ese genoma es considerado una persona, entendemos que esto sucede cuando se le reconocen sus derechos pero estos son percepciones normativas que en definitiva se hacen a través de leyes, algunas/os consideramos que una de las nociones necesarias es que cuente con el desarrollo del sistema nervioso central algo que ocurre entre las semanas 20 y 30.
Esta parte del planteo deja en evidencia la necesidad que el Estado no contemple valoraciones morales o religiosas para generar leyes sino apreciaciones en relación a la salud pública. En Argentina hay cerca de 500 mil abortos al año de manera insegura lo que pone en peligro a las mujeres. En 1967 la Asamblea Mundial de la Salud lo identificó como un problema de salud en muchos países. En el año 1994, 180 países instaron a gobiernos y organizaciones a incrementar su compromiso con la salud de la mujer, el debate que hoy se da en Argentina lleva años en el mundo y expertos en todo el mundo lo han tratado como un tema de salud pública.
En países donde se legalizó esta ampliación de derechos de las mujeres, se ha identificado una disminución en las muertes de mujeres y en la cantidad de abortos realizados, por lo que no es válido pensarlo en términos individuales sino como una responsabilidad del Estado de velar por los intereses del conjunto de la población. Esta ley busca garantizar el derecho a la salud de las mujeres y quienes estamos convencidas sabemos que es una ley integral distinta a las que ya existen, apuntamos a contar con una educación sexual integral desde la primera infancia en todas las instituciones públicas y privadas, que no esté cargada con principios moralizantes y religiosos sino orientada al autoconocimiento del cuerpo. Que se distribuyan anticonceptivos de manera libre en lugares públicos sin imponer condiciones para su entrega como sucede en algunos centros asistenciales, necesitamos también que se nos dé información para saber bien cuál es el método anticonceptivo que podemos adoptar para desarrollarnos plenamente en nuestra sexualidad no reproductiva sin correr más riesgos.

Educación para reconocer y decidir

Por Lic. Débora Robledo- Docente de Metodología de la Investigación-Acción U.A. Lagomaggiore, U.A.Guaymallén Capacitadora del Programa Nacional de Educación Sexual Integral

Lic. Débora Robledo
La campaña nacional que existe actualmente se rige por la ley 20.150 que está vigentes desde el 2010 en Argentina la cual establece la obligatoriedad del desarrollo de la educación sexual en todos los niveles y modalidades en escuelas privadas y estatales. La ley invita a pensar la sexualidad en términos de educación, sacándola del ámbito privado donde siempre estuvo y pensarlo como política pública ya que la sexualidad es algo que podemos educar.
Quizá el punto de encuentro más importante que se da con el debate actual es el que coloca a les docentes como garantes de este derecho de acceder a la educación sexual, la ley concibe a la sexualidad como concepto multidimensional e integral que no refiere forzosamente a la genitalidad. Debemos acompañar el desarrollo psicosexual de las personas reconociendo sus derechos respecto de sus cuerpos y su autonomía sobre su sexualidad. Son sujetos de derechos por ello se los acompaña y apuntala en sus decisiones autónomas, de allí que parte de la actual campaña habla de “educación sexual para decidir”.
En sexualidad no hablamos de “lo normal” o “anormal” hablamos de entender que existen derechos. Que una chica que atraviese un embarazo no deseado muestra a una persona a la cual se le vulneraron un montón de derechos y que no podemos leer esa situación como un problema individual y subjetivo porque allí los docentes tenemos un rol activo.
Si la ley se cumpliera como está planteada tendríamos una perspectiva de género distinta y cambiaría la posibilidad de ayudar a las personas a decidir sobre sus cuerpos en este derecho personalísimo (elegir sobre sus propios cuerpos). Uno de los obstáculos que se presentan tienen como protagonista a algunos docentes que lo trabajan desde sus propias creencias, debemos recordar que el Estado es laico y que las directivas de la iglesia no deben ser colocadas por encima del derecho a la libre decisión de las personas incluso cuando las decisiones se relacionan con la sexualidad y la reproducción.
La finalidad de esta parte de la discusión planteada, radica en intentar fortalecer la autonomía de las personas y problematizar estos temas en base a la educación, si esto lo trabajáramos desde hace un tiempo tendríamos más mujeres soberanas de sus cuerpos y no ese cuerpo pensado para el placer masculino.
AXIOMA Contenidos

COMENTARIOS

comments